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Monthly Archives: junio 2010


Yo


Te invito

a mi maldita catarsis,

a mi universo

de amor que no corresponde.

Adoro la vigilia

de día y de noche

sin final.

Y a los ángeles de la vida:

el dolor y el deseo

que aguardan pacientes

en el amor real.

A los ángeles de la vida

que me sacan la cabeza

y me hacen sentir

con la piel más puesta que nunca

porque duelen.

Danzo en tierra pisoteada

más por muertos que por vivos

hasta que se me quiebran

los tobillos de danzar.

Luego, hago el amor desenfrenada

con la misma fuerza

del mar salvaje.

Me verás hasta que muera

mirándote a toda hora

y a los ojos.

Amándote de verdad

en la sombra que me haces

donde aún eres mío.

Y no

donde te perdí

por fracaso, por lástima

por culpa, por pecado

a la luz

de la sociedad.



“Hay una sensación de inseguridad común a todos”

Dicen los medios.

¡Mentira!

Hace rato sabemos que la inseguridad ya no es más una sensación.Es un hecho.

El corte de luz que ennegreció las calles de varios barrios de Buenos Aires el día 3 de Junio de 2010, fue como un caldo para bacterias. Los oportunistas salieron a robar qué y a quén pudieran. Los pocos que tenían pilas para sus radios llamaban llorando y con un tono de desesperación a Sebastián Basalo de Radio 10. Nadie los ayudaba.

La tierra de todos es tierra de nadie. ¿Quién va a parar la inseguridad? Cristina sóla no puede. Los ministros sólos mucho menos pueden. Los jueces, los abogados, los policías, los bomberos, los milicos… ¿Los Granaderos?

Podrían, pero sólos tampoco pueden. Las maestras, los curas, los guardiacarceles, las monjas, los médicos, las enfermeras. Todos somos necesarios. ¿Cuántos más hacen falta para parar la inseguridad? Falta que tu viejo abra la puerta de su casa para que lo maten a palos por no tener nada de valor en su casa. Tu viejo va a ponerle el pecho a la inseguridad.